Marie Bashkirtseff
Un hommage
Un homenaje
A homage

Una mujer de nuestro tiempo.
(...)

No, no es el azar lo que me guía hasta la Biblioteca Nacional, es una llamada, como si una voz de mujer condenada al silencio desde 1884 intentara reunirse conmigo.

Hojeo el manuscrito de su Diario, los ochenta y cuatro cuadernos y cuadernillos escritos de su puño y letra y mi emoción se trueca en estupor, en dolor, en cólera. Y no oigo el sonido que anuncia el cierre de la sala, y no reconozco a alguien que me saluda mientras pasa, sólo escucho a esa voz durante tanto tiempo sofocada. Lo que descifro en estas páginas atiborradas de la escritura de Marie Bashkirtseff, no es precisamente lo que he leído en las diferentes ediciones del Diario. Alguien modificó su fecha de nacimiento, alguien suprimió las expresiones que juzgó poco correctas, alguien censuró pasajes enteros probablemente considerados indecentes, alguien edulcoró todo aquello que era rebelión contra los límites impuestos a la condición femenina. (...) Incluso su familia, incluso su entorno ha sido metamorfoseado. La estatua de la niña-prodigio, la de la muchacha pálida y pura se rompe en pedazos. Moussia nunca existió sino en la imaginación de escritores que han construido sobre ella una pintura de sufrimiento. Detrás de la heroína rosa de biblioteca aparece una mujer que vive, que ama, que crea; detrás de la criatura angelical y descarnada hay un cuerpo de mujer que grita sus deseos.

El libro que dio origen a la leyenda ha sido expurgado, falsificado. De un manuscrito donde nada es disimulado, alguien ha hecho un reflejo infiel y mentiroso. Marie Bashkirtseff, prisionera del papel que alguien le asignó en el libro desde la niñez, está reducida en este Diario endulzado, a las medidas de una muchacha ejemplar... para un matrimonio de aquellos tiempos. (...)

Puesto que el texto auténtico del Diario permanece inaccesible al gran público, he querido dejar a un lado la leyenda para revivir a la Marie Bashkirtseff real, una mujer víctima de un destino distraído que la hizo nacer cientos de años demasiado temprano, una mujer prisionera de su tiempo, una mujer de nuestro tiempo.

(...)

Colette Cosnier

(Del prefacio del libro "Marie Bashkirtseff. Un portrait sans retouches" de Colette Cosnier, 1985. Pierre Horay editor, 350 pág.)


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